Buenas y bonitas casualidades de la vida hicieron que ayer algunas de las personas del grupo motor de Zazpi, que habíamos quedado para conocer un poco más el Distrito VII, coincidiéramos en la comida con las personas que llevan a cabo el proyecto Merkatruke.

A la mañana habíamos podido charlar con ellas y conocer un poco más los entresijos y el sentido de la iniciativa.
Casualidad también que justo el 22 apareciera en El Correo un artículo de Silvia Andrés donde se cuenta con detalle la iniciativa.
Nos quedamos con el final del artículo donde dicen: «Hay personas que después de venir nos dicen que han empezado a replantearse si realmente necesitan todo lo compran o lo que tienen. Mucha gente nunca había pensado en este tipo de alternativas y luego empieza a aplicarlas también en otros ámbitos de su vida, como comprar muebles reutilizados o consumir de una manera más consciente. «Al final, lo importante no es solo la ropa que encuentra una segunda vida, sino el cambio de mirada sobre nuestra forma de consumir», resumen.»