Zazpi, cuando no se llamaba Zazpi, empezó a gestarse con la ilusión de solo tres personas.
Este primer grupo motor no tardó en ampliarse; si se trata de un proyecto de comunidad, es imposible que no sea así.
Se trata de sumar voces, ampliar la mirada, escuchar a quien quiera compartir cómo ve el distrito, la ciudad y la sociedad.
Algunas personas aceptaron la invitación de amadrinar a Zazpi, de apoyarla e impulsarla, y otras, a veces las mismas, de participar en algunas tareas.
Ese compromiso sigue vigente. Y crece: ayer se celebró la primera reunión para ver cómo podemos seguir trabajando, en qué áreas se puede dar apoyo, qué ideas nuevas surgen en el proceso. Gracias por vuestra confianza, vuestro esfuerzo y vuestra sonrisa.