En un momento en el que muchas iniciativas nacen desde grandes estructuras, Zazpi propone lo contrario: empezar por lo cercano. Por el barrio. Por las relaciones de tú a tú. Porque el futuro no se construye desde lejos, sino desde lo que compartimos cada día.
Hoy, 30 de octubre, hace justo un año, Zazpi hizo su primera presentación pública en el aula de cultura de El Correo. Nos acompañaron en el acto Rosa Gallego, responsable del programa de Fundaciones comunitarias de la Asociación Española de Fundaciones y Julio Huerta de la Fundació Horta Sud de Valencia.
Esa presentación supuso un hito de fin de una etapa en el proceso de constitución. La de empezar a darnos a conocer y agradecer el apoyo y la confianza que muchas personas nos habían regalado y nos siguen regalando, para iniciar una nueva: afrontar el proceso formal de constitución.
Para las personas que en aquel momento estábamos en el grupo motor ello no suponía sólo realizar la parte formal: presentar la documentación ante el protectorado de fundaciones e ir al notario. Era ir empezando a pensar cómo nos queríamos organizar, con qué herramientas tecnológicas queríamos contar, cuáles iban a ir siendo las funciones y los hilos de comunicación entre los tres pilares que atisbamos como centrales en la forma en la que queremos funcionar: el Patronato, el grupo motor y el tejido asociativo del Distrito, cómo íbamos a seguir amasando y generando confianza... Así que durante este año nos hemos dotado de una plataforma tecnológica, hemos montado un organigrama de funcionamiento, hemos ido dibujando los procesos de funcionamiento, hemos mantenido el contacto con personal técnico del Gobierno Vasco para la validación de los Estatutos y el Plan de actuación, hemos seguido conversando, escuchando y siguiendo los hilos de confianza, hemos montado la propuesta de Patronato, lanzado la captación de fondos para la constitución y, como si fuera una casualidad, hoy, también 30 de octubre, hemos enviado la documentación a la notaría para iniciar ya el proceso de Constitución formal que luego tendrá que validar el Protectorado de Fundaciones del Gobierno Vasco.
Al echar la vista atrás, nos damos cuenta que, en este proceso, cada año ha tenido un sentido. 2023 fue el año de la formación y la toma de decisión. 2024 fue el de pensar y repensar el sentido, la finalidad, trasladarlo a los estatutos… 2025 fue el de la socialización del proyecto y este 2026 ha sido el de la constitución del mismo. 2027 será, esperemos, el año ya del aterrizaje y el inicio de actividad. Y así como en noviembre del 2025 hicimos un acto de presentación de la Fundación con personas del tejido asociativo del Distrito, en noviembre de 2026 queremos realizar también dos Jornadas de escucha en el Distrito.
Terminamos.
A lo largo de estos años de andadura pausada y a veces un poco a trompicones hemos intentado que los principios y valores que aparecen en esta imagen sean los que nos vayan guiando en la actuación. Esperamos que así siga siendo.

Gracias a todas las que nos habéis regalado vuestra confianza, habéis sido donantes o habéis aportado vuestro conocimiento y vuestro saber hacer.
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